A Juan Ramón Jiménez no lo he tenido mucho conmigo. Tan etéreo y frágil y bucólico, me digo sin conocerlo. Demasiada miel. Pero hubo un poema. Elegido para dedicarlo nada menos que al primer hijo recién nacido, y que a los otros, también los del alma, que le dicen, se los hubiera dedicado si hubieran estado allí por entonces.
Es que... nada. Éste de Juan Ramón, va también en el primer envío de mi blog recién nacido, para los que más quiero -¡mis únicos lectores asegurados, por cierto! Se llama “Enredadera”.
"Eres como la flor
de la rama más alta
del cielo.
Tu olor viene
-¡qué bueno!-de tan lejos
como te traigo yo,
por la rama más honda
de la tierra, mi beso."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

9 comentarios:
Gacias
¡qué decir ante un comienzo tan "así"!
Tal vez así porque sí, o porque ¿porqué-no?, o por las insistencias a distancia y entre caritas e-moticon... o por el cariño de un hijo que te pone con alegría y confianza la última ficha que manoseaba en su bolsillo a tu número Lilia... Pero no importan estos porqué imaginados, importan tus palabras y el impulso. O mejor dicho, esa tu pulsión. Todo eso que sos y que hacés que se traduce en vivencias, literalmente, instantáneas de existencia que con la generosidad que (tanto! y gracias!) te caracteriza nos compartís alegre y con un cierto pero encantador pudor.¡Qué maravillosa foto tuya, Lilia!... Te me aparecés aquí como una niña en domingo, con su primer ticket de vuelta en calesita... Sé que luego -cada vez, con cada giro- verás paisajes diferentes y cosas distintas que nos vas a compartir por este precioso sitio. Impaciente, ilusionada y comprometida, estaré esperando esas visiones, esas traducciones de la vida misma, o simplemente poesías, párrafos o imágenes rescatados de autores y artistas desconocidos u olvidados para los distraídos como yo.
Gracias Lilia por participarme. Me halaga ser una de tus primeras lectoras... Y digo esto porque sé que habrá muchísima gente que te descubra... o... te sospeche por aquí.
Brindo por este recién nacido, desde Buenos Aires, en una calurosa tarde gris de Noviembre.
María
Bueno!, ahora sí tengo mi identidad. "Anónimo dijo..." no estaba mal... Besos
Abrir un espacio es dejar la soledad de lo propio para pasar a compartir eso que si no se dice desaparece en el olvido. La moneda de cobre, aquello que para la canción "de mano en manos va y nadie se queda" pero que todos desean tener en el momento de hacer la llamada salvadora. No vale nada pero es la última conexión con lo posible. Muy apropiado y muy lindo.
No sé cómo se hace ésto, a tal punto que estoy leyendo cosas de noviembre. Pero, Lilia, como siempre, me encanta todo lo tuyo.(Lo de Gavilán no tuvo desperdicio). Yo
¡Epa!!!
Anónimo que me antecede: decime quién sos, "Yo", alegre mascarita que me miras al pasar...
A este lugarcito lo abandoné apenas iniciado, por las vueltas de la vida, que le dicen.
Pero me gustaría mucho saber quién le dio unos latiditos más ¿hoy? qué intriga.
No soy "la mascarita" pero estoy cerquita y me animé, ¿Viste? Yo
Ja ja, «Yo», ¡BRAVO! ¿viste que se podía? [esto va para "Yo", si es que he acertado a adivinar quién es «Yo»]. Dentro de poco vas a llegar a escribir algo laaaargo...
Hay dos o tres angelitos por aquí que me han animado a seguir... sin resultados por ahora. Tienen que escampar un poco mucho los cielos que andan medio atornillados,para que retome los hilos o el aliento, pero esta incursión sorpresiva me sacó de la molicie ¿viste?
besos!
Sí, creo que acertaste. ¡¡Muy bien por los angelitos!! el cielo puede despejarse y ahora que me estoy familiarizando quiero seguir encontrándote aquí. Yo
Publicar un comentario